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Juego de mímica con 50 cartas ilustradas en caja de metal

Un juego de mímica de Goki con 50 cartas redondas ilustradas, sin una sola palabra escrita, en una caja de metal que cabe en la mochila. A partir de 4 años, cada jugador saca un dibujo y lo hace adivinar a su equipo con las manos, la cara y el cuerpo, nunca con la voz.

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Un dibujo que hay que hacer adivinar sin decir nada

El jugador que hace de mimo coge la carta de arriba del montón, la mira a escondidas y se la pasa al equipo contrario. En el cartón redondo hay un único dibujo sobre fondo liso: un mago con traje azul que lanza estrellas con su varita, un perro blanco y negro tumbado, un despertador azul con campana, un bebé con pañal y chupete. Tiene que hacer que sus compañeros lo adivinen con la cara, las manos y todo el cuerpo, sin hablar y sin hacer el menor ruido. El mago se representa agitando una varita imaginaria; el despertador, haciendo como que se duerme y luego dando un respingo.

Su equipo lanza propuestas lo más rápido posible mientras el otro vigila: basta un «ring» susurrado para que la carta cambie de bando. Así funciona este juego de mímica, que cabe entero en una caja redonda de metal decorada con un león, un elefante y una batería sobre fondo azul cielo. La tapa se cierra sobre el montón y la caja va en la mochila a casa de los abuelos o de vacaciones.

Lo que la mímica trabaja en el niño

Mimar obliga a traducir una idea en gestos. Para que adivinen la batería roja de platillos dorados, el niño elige lo que mejor la resume: golpear con dos baquetas invisibles, marcar el ritmo con el pie, mover la cabeza al compás. Es un trabajo de expresión corporal, y descubre que unas cejas levantadas o unos brazos que acunan dicen tanto como una frase. La mímica, en el fondo, es eso: contar sin palabras.

Para los que adivinan, el ejercicio es el inverso: observar los gestos de otro, relacionar lo que ven con una palabra y decirla antes que nadie. Es un juego de adivinar con mímica que también enseña a esperar el turno, porque el mimo cambia en cada ronda y los equipos se intercambian los papeles. Ver que la carta pasa a los árbitros tras una palabra escapada forma parte de la lección: la regla vale para todos. Por eso lo incluimos entre los juegos educativos, aunque en casa se viva sobre todo como una fiesta.

La primera partida, paso a paso

La regla de Goki se juega a partir de 4 jugadores, en dos equipos lo más parecidos posible. Se decide cuántas cartas se van a jugar y se deja el montón boca abajo en el centro de la mesa. En cada ronda, un equipo adivina y el otro hace de árbitro. Si los compañeros aciertan, se quedan la carta; si los árbitros pillan una palabra o un ruido, la carta es para ellos. Cuando se han jugado todas, gana el equipo que tiene más.

La primera vez, haga usted mismo de mimo con dos o tres cartas delante de los niños antes de contar puntos: verán que una casa se puede hacer adivinar dibujando un tejado con los brazos. El error habitual es sacar todo el montón con niños de 4 años: una partida corta, con un puñado de cartas, mantiene su atención hasta el recuento.

Cuando los niños dominan la regla, pase a la variante prevista: un tiempo límite, un minuto por ejemplo, que controla el equipo árbitro. La carta que no se adivina a tiempo es para él, y cada uno prueba entonces el gesto que hará acertar más rápido.

De los 4 años a la edad adulta, un juego de mímica en familia

Al principio, el niño mima sobre todo lo que conoce bien: el perro, el bebé, la casa de tejado rojo. Estas imágenes sencillas lo convierten en un buen juego de mímica para infantil, en grupos pequeños con un adulto que hace de árbitro; nuestra selección de juguetes para niños de 3 a 5 años reúne otros juegos para esa etapa. Al crecer, elige gestos más finos para el casco de bici amarillo o para el mago. Entre los juegos de mesa para 5 años, es de los pocos en los que los adultos juegan de igual a igual, porque el dibujo da a todos un tema claro sin necesidad de leer.

Más tarde sigue sirviendo: entre los juegos de mesa para niños de 6 años, aporta una partida sin tablero, y también encaja en los juguetes para niños de 6 a 8 años. Hay quien lo saca incluso como juego de mímica para adolescentes cuando la mesa se llena de primos. La regla no fija un número máximo de jugadores, y en familia funciona igual con pocos que con muchos jugadores, por lo que se adapta a juegos de mímica en grupo como un cumpleaños.

En cuanto al cuidado, las cartas son de cartón: guárdelas planas en la caja después de cada partida, aléjelas de los vasos y de la merienda y, si hace falta, páselas un paño seco. Cierre bien la tapa y guarde la caja de metal en un lugar seco.

Dibujos en lugar de palabras: lo que lo distingue

Aquí no hay listas de palabras para el juego de mímica: las cartas son dibujos. Un niño de 4 años puede, por lo tanto, mimar y no solo adivinar. Las 50 cartas reúnen ideas para un juego de mímica ya preparadas, lo que evita tener que inventar temas antes de cada partida: objetos cotidianos como el despertador o el casco, personajes como el mago o el bebé. Son, en la práctica, imágenes para el juego de mímica que también sirven de acciones para mímica: dormir, tocar la batería, ponerse el casco.

Frente a un juego de mesa de mímica con tablero y caja de cartón, este se guarda en una caja de metal y se juega sin tablero. Quien ha jugado a las charadas reconocerá el principio, aunque aquí no hace falta pensar frases: el dibujo marca el tema. Encuentre otros títulos para jugar alrededor de una mesa entre nuestros juegos de mesa.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad se puede jugar a este juego de mímica?

Goki lo recomienda a partir de 4 años. Las imágenes sin texto permiten a los más pequeños mimar en su turno, y los adultos juegan también, con gestos más inventivos.

¿Cuántos jugadores hacen falta?

La regla prevé al menos 4 jugadores, en dos equipos, sin límite máximo. Una mesa grande o un grupo de niños pueden jugar juntos.

¿Puede jugar un niño que todavía no sabe leer?

Sí. Las cartas no llevan ningún texto, solo un dibujo sobre fondo de color: el niño reconoce el tema y lo mima sin que nadie se lo lea. Es un juego de hacer mímica pensado para eso.

¿Qué representan las 50 cartas?

Temas familiares dibujados sobre fondo liso amarillo, verde anís, azul cielo, rosa fucsia, azul violeta o lila: por ejemplo un mago, un perro, un despertador, un casco de bici, una batería, una casa o un bebé. Sirven de ejemplos de juego de mímica para todas las edades.

Características

  • Edad recomendada: a partir de 4 años
  • Jugadores: a partir de 4, en dos equipos
  • Contenido: 50 cartas redondas ilustradas de cartón y 1 reglamento
  • Caja: redonda, de metal, con tapa
  • Medidas de la caja: 9 x 9 x 5,2 cm
  • Marca: Goki, referencia 56764
  • Garantía de 2 años

Advertencia: no apto para niños menores de 3 años.