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Mini juego de cartas infantiles – animales en 4 piezas

Cartas infantiles a partir de 3 años: cuatro cartas cuadradas se juntan para formar el retrato de un animal, como un cocodrilo, un zorro o una ballena. Un pequeño juego Montessori en caja de bolsillo de Goki, para 2 a 4 jugadores, que se lleva a cualquier parte.

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Cuatro cartas para cada animal

En la pequeña caja roja con espigas blancas, cada carta cuadrada muestra un cuarto de animal estilizado. El niño extiende las cartas sobre la mesa, reconoce una mandíbula con dientes o una oreja naranja y acerca los cuatro trozos del mismo animal hasta que el retrato se cierra dentro de su círculo: un cocodrilo azul cielo sobre fondo azul con lunares blancos, un zorro naranja, una ballena azul. Estas cartas infantiles se juegan como una serie de pequeños puzles, un animal tras otro.

No hay que leer ni contar: basta con mirar. Por eso es un juego de cartas que un niño de 3 años entiende en cuanto ve el primer animal completo, y que sigue funcionando cuando aparecen más jugadores alrededor de la mesa.

Observar los fondos y girar la carta en el sentido correcto

Para reconstruir un animal, el niño compara los fondos: los lunares, las espigas, las ondas y los colores le indican qué cartas van juntas. Después tiene que girar cada carta en el sentido adecuado para que el círculo se dibuje entero. Es un juego educativo muy concreto: la atención a los detalles y la orientación en el espacio pasan por la mano, no por una explicación.

El retrato solo se cierra si los cuatro cuartos son los correctos y están bien orientados, y es la propia imagen la que señala el error. La pedagogía Montessori lo llama control del error: el niño ve que algo no encaja y lo corrige sin que nadie se lo diga. En ese sentido, estas cartas infantiles se acercan más a los juegos de observación que a los juegos de azar, y entran entre los juegos de atención que se pueden proponer muy pronto.

La primera partida, y después las variantes

Con un niño de 3 años, empiece con un solo animal y las cartas boca arriba. Evite extender todo el mazo desde el principio: demasiados cuartos a la vez mezclan los motivos y el niño ya no sabe por dónde empezar. Cuando monte un animal sin dudar, mezcle dos o tres animales; después jueguen varios: cada uno reconstruye por turnos el animal que elija.

Hacia los 4 años, el niño puede convertir este juego de cartas divertido para niños en una pequeña carrera: ¿quién cerrará antes su retrato? Así pasa a ser uno de esos juegos de mesa para niños de 4 años en los que se espera turno y se gana o se pierde sin dramas, con partidas cortas que caben entre el baño y la cena.

Otra variante útil para los más pequeños: el adulto monta un animal, retira una carta y el niño encuentra entre las demás la que falta. Es la misma observación de fondos y colores, pero con una sola carta que encontrar.

Una caja de bolsillo y unas cartas que cuidar

La caja de cartón de estas cartas infantiles cabe en un bolso o en el bolsillo de un abrigo, y el juego sale en un restaurante, en el tren o en casa de los abuelos. Está entre los juegos de viaje para niños que no ocupan sitio y que se explican en un momento; para los juegos de viaje para niños de 4 años, tiene la ventaja de que se juega igual de bien en solitario con un adulto que en grupo.

Como todas las cartas de cartón, estas no se llevan bien con el agua ni con los dedos pegajosos: juegue sobre una mesa seca y guárdelas en su caja después de cada partida para no perder ningún cuarto de animal. Un mazo incompleto deja un retrato sin cerrar, y eso al niño no le gusta nada.

Karemo, juego de familias u Oso negro: cuál elegir

Goki ofrece este formato de bolsillo en tres juegos distintos, y no todos piden lo mismo a las cartas infantiles. Este, el Karemo, conviene al niño al que le gusta montar y observar, y también se juega sin competición. El juego de familias pide reclamar una carta concreta, y el Oso negro, formar parejas evitando quedarse con la carta que no se debe guardar; ambos llegan un poco después. Entre los juegos de mesa para 3 años, este es el que menos reglas exige.

Si el niño disfruta reconstruyendo imágenes, puede pasar a formatos más grandes en la sección de puzles y tangrams, con un puzle para 4 años o los puzzles para niños de 3 a 4 años con más piezas. Para preparar las primeras reglas compartidas, nuestros juegos de mesa reúnen otros títulos sencillos, desde el primer juego de mesa de cartas hasta los de tablero; y en la selección de juguetes para niños de 3 a 5 años encontrará más ideas para esta edad.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se juega con un niño de 3 años?

Enséñele un animal ya montado, deshágalo y deje que el niño lo vuelva a formar. Añada un segundo animal solo cuando el primero esté dominado.

¿Cuántos jugadores pueden participar?

La caja indica de 2 a 4 jugadores. También se pueden montar los animales de uno en uno con el niño, por el simple placer de completar los retratos de estas cartas infantiles.

¿En qué se diferencia de los otros mini juegos de cartas de Goki?

Los tres comparten la misma caja de bolsillo y la edad de 3 años. El Karemo es el único de los tres que se juega como un puzle, con o sin competición.

Características

  • Edad: a partir de 3 años
  • Jugadores: de 2 a 4
  • Contenido: un mazo de cartas cuadradas ilustradas con cuartos de animales (cocodrilo, zorro, ballena…), cuatro cartas por retrato
  • Material: cartón (caja y cartas)
  • Marca: Goki, referencia 56755
  • Garantía: 2 años