Marie - Helene H.
Très beau jouet
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Ver los 600+ juguetes del catálogo →Material sensorial clásico Montessori con 10 prismas de madera maciza y 10 tarjetas de correspondencia. Desarrolla la discriminación dimensional, el peso y la lógica matemática.
Ref. : REFD003
Material imprescindible para el desarrollo sensorial y prematemático, la Escalera Marrón Montessori (compuesta por 10 prismas de madera maciza) es una de las actividades emblemáticas de la pedagogía desarrollada por Maria Montessori. Diseñada para niños a partir de los 3 años, ofrece una exploración tangible de la geometría tridimensional, el perfeccionamiento estereognóstico y el pensamiento lógico.
Creado en 1907 por la doctora y pedagoga italiana Maria Montessori, este método educativo se aplica actualmente en más de 22 000 centros escolares de todo el mundo. Sitúa el desarrollo natural del niño y el fomento de su autonomía en el núcleo del aprendizaje mediante un material científico basado en los sentidos y la percepción refinada.
Una aproximación concreta al sistema decimal, la geometría y la discriminación visual.
El propósito primordial consiste en ordenar los prismas del mayor al menor para conformar una escalera regular. Este material versátil permite igualmente llevar a cabo numerosas construcciones libres, potenciando la imaginación espacial y la creatividad constructiva del niño.
Estos 10 prismas desarrollan una percepción refinada de las dimensiones, así como las nociones de magnitud, altura y grosor. El material permite la discriminación visual de las tres dimensiones a través de las aristas rectilíneas de los prismas, introduciendo al niño en conceptos matemáticos clave: la progresión del 1 al 10, el sistema decimal, la geometría y los volúmenes.
Si el niño comete una imprecisión durante la colocación de la escalera, tiene la capacidad de autocorregirse de forma autónoma: visualmente por la irregularidad en la continuidad de los peldaños, y también mediante la percepción del peso. Al tratarse de prismas macizos, a mayor volumen corresponde un mayor peso. Esta autoevaluación espontánea refuerza profundamente la concentración y la autonomía personal.
El movimiento consciente al servicio de la precisión táctil y el control motor.
La manipulación de estos bloques de madera fortalece de manera notable la motricidad global y fina del niño. Requiere coordinar con precisión el movimiento y la firmeza de sus dedos con el seguimiento visual.
Esta práctica continuada afina el sentido del tacto, la capacidad de observación, el análisis espacial y la destreza manual durante el traslado y la disposición pausada de cada bloque.
10 prismas de madera maciza y sus 10 tarjetas de correspondencia 2D / 3D.
La graduación rigurosa de los prismas se basa en un incremento regular de 0,7 cm en la arista de su base cuadrangular:
El set incluye las 10 tarjetas de 14 cm de lado en las cuales cada rectángulo marrón impreso reproduce a escala 1:1 las medidas exactas de la base del prisma correspondiente.
Al superponer el prisma sobre su silueta dibujada, el niño asimila la transición intuitiva entre el plano bidimensional (2D) y el volumen tridimensional (3D), ejercitando la asociación y discriminación visual.
Antes de iniciar la presentación, el adulto verbaliza con claridad la propuesta de trabajo: «Voy a mostrarte cómo construir la escalera».
Dispón una alfombra de trabajo en el suelo e invita al niño a trasladar la escalera marrón de forma autónoma, prisma por prisma. Este ritual entrena el control del movimiento y ayuda a inhibir distracciones a lo largo del trayecto (refuerzo del control inhibitorio). Ante posibles obstáculos en la sala, la actividad estimula igualmente la flexibilidad motora y cognitiva.
El adulto pronuncia de forma clara la palabra «prisma» para que el niño incorpore este término exacto. También puede señalar la «base», indicando que forma un «rectángulo» o cuadrado según la cara. A continuación, comparte el propósito: «Vamos a construir la escalera marrón».
El adulto realiza una presentación individual, precisa, ordenada y serena de cada prisma, descomponiendo cada gesto con lentitud y naturalidad.
Al principio, el adulto muestra con calma la disposición de los prismas uno a uno, del mayor al menor. Si una irregularidad en la gradación no se percibe de inmediato, se vuelven a disponer de forma aleatoria en la alfombra. Esta fase sirve además para mostrar al niño la sujeción ergonómica adecuada de cada pieza.
El adulto muestra el control del error tangible: demuestra que existe el espacio exacto para deslizar el prisma más pequeño (de 0,7 cm de arista) entre cada peldaño consecutivo de la escalera.
Seguidamente, el niño efectúa esta comprobación por sí mismo. En caso de detectarse un escalón desigual, el adulto estimula la autocorrección autónoma sin emitir juicios negativos. Simplemente puede sugerir desordenar los prismas sobre la alfombra para invitar al niño a reiniciar la experiencia con entusiasmo.
Al manipular y contrastar los prismas de diferentes secciones, el niño interioriza con solidez los conceptos de «grueso» y «fino» (o «grande» y «pequeño») a través de la lección en tres períodos.
Al observar con detenimiento la variación entre los prismas contiguos, el niño enriquece su lenguaje incorporando gradaciones comparativas: «más grueso», «más fino», así como los matices de «justo más grueso» o «justo más fino».
Un ejercicio compartido en parejas: un niño muestra el prisma requerido recurriendo a su tarjeta de correspondencia, y el otro busca y le entrega el prisma correspondiente a dicha tarjeta. Una dinámica fantástica para conjugar motricidad, percepción visual y trabajo cooperativo.
Resulta especialmente enriquecedor asociar la Escalera Marrón con la Torre Rosa Montessori para multiplicar las posibilidades de exploración arquitectónica y comparación de volúmenes.
Las dimensiones de los prismas de la escalera marrón coinciden con exactitud milimétrica con las caras de los cubos de la Torre Rosa, facilitando la creación de puentes, espirales armoniosas y construcciones complejas.
Contenido completo: 10 prismas de madera maciza (secciones de 0,7 cm a 7 cm, longitud de 14 cm) y 10 tarjetas de asociación (14 × 14 cm).
Fabricación: Madera maciza duradera, acabado pulido suave al tacto y lacado marrón ecológico resistente no tóxico.
Edad recomendada: De 3 a 6 años (desarrollo sensorial y base prematemática).
Garantía de calidad: Todos nuestros materiales educativos Montessori cuentan con 2 años de garantía.
Material de desarrollo sensorial fiel a los rigurosos estándares de Maria Montessori para la comprensión matemática y la autonomía infantil.
Información legal obligatoria relativa a la seguridad de los juguetes:
37,5 x 14 x 7 cm
1,5 kg
3+
Papier Épais de Haute Tenue
Certificado CE y EN 71, pinturas y ceras al agua no tóxicas
Nuevo (Embalaje original)
Dépoussiérer au chiffon sec. Conserver à l'abri de l'humidité et de l'exposition solaire directe prolongée.
Ranger verticalement ou à plat sur une étagère à hauteur d'enfant selon les principes Montessori.
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Très beau jouet
Beau jouet mais la tête du clown rentre entièrement dans la bouche de mon petit fils (12mois) …. Ce qui ne me rassure pas !
Envoi rapide, produits conformes à la description.
Rapide, efficace et jeux top!
Astucieux ! Compris l'heure en un rien de temps, la mémoire a fait le reste. Ludique +++
Génial !
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Desde 3 años 6 modelos
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