Marina L.
Jolie jeu en bois et belle esthétique . Super adapté pour les jeunes enfants et bel outil de apprentissages . Je suis ravie et le conseille .
Búsquedas populares
Buscar por presupuesto
1 toque para filtrarPor rango de edad
Selección rápidaNo se ha encontrado ningún juguete
No hemos encontrado resultados para esta búsqueda. Prueba con una palabra clave más corta o con otro filtro de presupuesto.
Ver los 600+ juguetes del catálogo →Material sensorial emblemático de la pedagogía Montessori compuesto por 10 cubos macizos de madera y 10 tarjetas visuales para comprender las dimensiones y los volúmenes en el espacio.
Ref. : REFVP010
Material sensorial emblemático diseñado originalmente por la doctora Maria Montessori, la Torre Rosa constituye una de las actividades fundamentales del método Montessori. Compuesta por diez cubos macizos de madera en color rosa de volúmenes decrecientes, ofrece al niño una experiencia táctil y visual concreta para comprender las tres dimensiones del espacio.
El método Montessori fue creado en 1907 por Maria Montessori, reconocida médica y pedagoga italiana. Hoy practicado y valorado en más de 22 000 centros educativos de todo el mundo, este enfoque promueve el desarrollo armónico y la autonomía del niño mediante un material educativo autocorrectivo basado en el despertar sensorial y la percepción fina.
Indicación de seguridad: Este material no es apto para niños menores de 18 meses y debe utilizarse imperativamente bajo la supervisión atenta de un adulto debido a las dimensiones del cubo más pequeño (0,7 cm).
Comprensión sensorial de las dimensiones físicas, las proporciones y las bases del cálculo.
El objetivo principal consiste en apilar los cubos del mayor al menor para erigir una torre vertical armónica. No obstante, el niño puede explorar con total libertad otras configuraciones horizontales o arquitectónicas sobre el suelo, estimulando su imaginación geométrica y su visión espacial.
Estos 10 cubos apilables rosas afinan la percepción visual y estereognóstica de las dimensiones. El niño interioriza los conceptos de escala y magnitud de manera empírica, observando con detenimiento las aristas y las caras de cada volumen.
Si el niño comete una imprecisión en la graduación durante el montaje, es capaz de corregirse por sí mismo. El control del error es a la vez visual (la irregularidad en la silueta de la torre se percibe de inmediato) y físico: al tratarse de cubos macizos, cuanto mayor es el cubo, mayor es su peso. Esta respuesta sensorial directa fortalece su concentración y su espíritu de autonomía.
Este material sensorial Montessori favorece la discriminación visual de las tres dimensiones a través de las aristas limpias de los cubos y prepara al niño para los conceptos matemáticos fundamentales: la numeración del 1 al 10, el sistema decimal, los volúmenes geométricos y la orientación espacial.
Construcción de la torre rosa: graduación tridimensional de los 10 cubos
El juego incluye 10 tarjetas de 0,7 cm a 7 cm de lado con un cuadrado rosa impreso cuyas dimensiones coinciden con exactitud con la base del cubo correspondiente.
Al situar cada cubo sobre su tarjeta específica, el niño establece el puente entre un volumen tridimensional y una superficie plana en dos dimensiones, asentando las bases de la geometría plana y el pensamiento abstracto.
Estos cubos desarrollan activamente la motricidad del niño al invitarlo a adaptar la flexibilidad de sus dedos y el tipo de prensión al tamaño y peso de cada pieza.
Esta coordinación óculo-manual continua afina su sentido del tacto estereognóstico, su capacidad de observación minuciosa, su análisis espacial y la precisión en sus gestos cotidianos.
Guía paso a paso para presentar la torre rosa conforme a los principios pedagógicos auténticos.
Contar con 10 cubos donde la única variable es el tamaño permite aislar perfectamente la dificultad visual. De este modo, el niño adquiere con precisión los adjetivos «grande» y «pequeño», así como los grados comparativos y superlativos «más pequeño» o «más grande».
Al presentar la Torre Rosa al niño, conviene verbalizar el objetivo con serenidad antes de iniciar la actividad (por ejemplo: «Te voy a mostrar cómo construir la torre.»). A continuación, se puede proceder siguiendo este protocolo:
Siéntense sobre una alfombra en el suelo y pida al niño que transporte la torre rosa por sí mismo, trasladando uno o dos cubos a la vez. Este trayecto de ida y vuelta favorece el control del movimiento, la capacidad de inhibir distracciones en el camino (control inhibitorio) y la adaptación motriz ante posibles obstáculos.
El adulto enuncia de forma clara y pausada la palabra «cubo», facilitando que el niño asimile con exactitud el término geométrico de la forma que está manipulando.
Realice una presentación individual, precisa, lógica y sobria de cada cubo. El movimiento del adulto debe ser lento, deliberado y silencioso, realzando la serena belleza del material.
En una primera fase, el adulto muestra con calma la disposición de los cubos, del más grande al más pequeño (alineando los cubos en el centro). Si surge un error en la gradación y el niño no lo advierte, desarme la torre con sosiego sobre la alfombra, sin juicios negativos, invitándole a un nuevo intento.
El adulto muestra el control geométrico del error: existe el espacio justo para apoyar el pequeño cubo de 0,7 cm de lado en el reborde entre cada nivel de la torre. Posteriormente, el niño realiza esta verificación de forma autónoma. Si observa algún desajuste, fomente siempre la autocorrección amable y libre de juicios.
El niño asimila los adjetivos «grande» y «pequeño» contrastando cubos de dimensiones marcadamente opuestas, para luego explorar e integrar las piezas intermedias a través de su propia práctica.
Al examinar las sutiles variaciones de escala entre cubos consecutivos, el niño enriquece su vocabulario con expresiones comparativas: «más grande», «más pequeño», «ligeramente mayor» o «apenas más pequeño».
Experiencia colaborativa entre dos niños o en parejas adulto-niño: uno de ellos muestra el cubo deseado mediante una tarjeta visual, y el otro le entrega el cubo de madera correspondiente. Un valioso ejercicio de comunicación y cooperación mutua.
Asimilación del lenguaje dimensional y comparación sensorial de los cubos
Una escala decimal concebida para materializar relaciones volumétricas proporcionales.
Este material se compone de una serie de 10 cubos macizos de diferentes volúmenes. La graduación matemática responde al incremento regular de 0,7 cm en cada arista:
Gracias a esta precisión geométrica, el volumen del cubo mayor (7³ = 343 cm³) equivale exactamente a 1 000 veces el del cubo menor (0,7³ = 0,343 cm³), ofreciendo una representación física palpable del sistema decimal y de la progresión cúbica.
Alineación horizontal de la serie completa de 10 cubos en orden creciente de tamaño
Resulta sumamente enriquecedor combinar la Escalera Marrón con la Torre Rosa para crear una amplia variedad de composiciones arquitectónicas conjuntas.
Al compartir dimensiones modulares compatibles (aristas de 0,7 cm a 7 cm), los prismas de la escalera marrón y los cubos de la torre rosa encajan con precisión geométrica para levantar puentes, espirales complejas y estructuras tridimensionales de gran valor pedagógico.
Oferta conjunta especial:
Se incluyen diversos modelos de construcción creativa al adquirir conjuntamente la Torre Rosa y la Escalera Marrón.
Sinergia espacial y arquitectónica entre la Torre Rosa y la Escalera Marrón
Contenido: 10 cubos macizos en color rosa + 10 tarjetas plastificadas de control visual.
Dimensiones: Graduación regular de 0,7 cm a 7 cm de arista (mínimo: 0,7 cm / máximo: 7 cm).
Materiales: Madera maciza natural de primera calidad, pintura rosa ecológica al agua no tóxica.
Garantía: Todos nuestros materiales y juegos educativos disponen de 2 años de garantía.
Material sensorial fiel a los criterios rigurosos de la pedagogía Montessori.
Información legal obligatoria relativa a la seguridad de los juguetes:
15 × 30 × 15 cm
700 g
18m+
Papier Épais de Haute Tenue
Certificado CE y EN 71, pinturas y ceras al agua no tóxicas
Nuevo (Embalaje original)
Dépoussiérer au chiffon sec. Conserver à l'abri de l'humidité et de l'exposition solaire directe prolongée.
Ranger verticalement ou à plat sur une étagère à hauteur d'enfant selon les principes Montessori.
Comentarios auténticos de familias que han pedido este material de madera.
Jolie jeu en bois et belle esthétique . Super adapté pour les jeunes enfants et bel outil de apprentissages . Je suis ravie et le conseille .
Jeu conforme à la description
Otros materiales sensoriales pensados especialmente para esta etapa de desarrollo.
1-3 años 3 modelos
Desde 0m
Desde 1 año
-20%
3 modelos