Juguetes de madera natural y acabados seguros sin disolventes
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Sonajero musical de madera: tambor giratorio Montessori

Este sonajero musical es un tamborcillo de madera y piel natural que suena al girarlo: los cordones golpean las dos caras y el niño, a partir de 3 años, descubre el ritmo con un simple giro de muñeca. Mide 10 cm y se lleva a cualquier parte.

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Beige

Un pequeño tambor que suena al girar

El niño sujeta el sonajero musical, lo hace girar con un movimiento rápido de muñeca y, de pronto, los cordones golpean las dos caras del tambor una tras otra. El sonido es seco y rítmico, muy distinto del de un sonajero de bolitas. Si gira despacio, los golpes se separan; si gira deprisa, se convierten en un redoble. Basta con probar dos o tres veces para que el niño entienda que es su muñeca la que decide.

La primera vez, muchos niños lo agitan como un sonajero de bolitas y se sorprenden al oír golpes en lugar de un tintineo. Ese pequeño desconcierto es útil: obliga a mirar mejor el objeto, a descubrir los cordones y a entender, poco a poco, que el sonido depende de cómo se mueve. Deje que llegue a esa conclusión por su cuenta antes de enseñarle el giro.

Con 10 cm de diámetro y 0,1 kg, cabe en una mano infantil y se lleva a cualquier parte: en el bolso, en el coche o al parque. Los cordones que se mueven al girar atraen la mirada tanto como el sonido, y muchos niños se quedan un buen rato observando cómo vuelan antes de golpear.

Está hecho de madera y piel natural, una combinación que da al tambor un sonido cálido. Se ofrece en dos versiones: arcoíris, para quien prefiere los colores vivos, o beige, con un aspecto más sobrio.

Cómo suena un sonajero giratorio y qué ejercita

El gesto parece sencillo, pero pide soltura en la muñeca y en los dedos: hay que girar sin soltar y encontrar la velocidad justa para que los dos golpes suenen limpios. El niño ajusta ese movimiento una y otra vez, y con cada intento afina el control de la mano.

El sonajero giratorio también enseña la relación entre movimiento y sonido. Un giro lento da golpes separados; un giro rápido, un redoble continuo. Sin palabras, el niño descubre la causa y el efecto, y empieza a jugar con ellos: para, arranca, acelera. A la vez sigue con los ojos el vuelo de los cordones, lo que ejercita la coordinación entre la vista y la mano.

Con el sonajero musical, el niño también aprende a parar. Detener el giro en el momento justo, por ejemplo cuando se acaba la canción, exige atención y autocontrol, y es tan formativo como tocar. Muchos juegos de grupo se basan en ese contraste entre sonido y silencio, que el niño descubre aquí con un objeto muy sencillo.

A diferencia de muchos juguetes infantiles con luces y melodías grabadas, aquí todo el sonido nace del gesto del niño. Esa idea de un material concreto, que el niño maneja y que le devuelve una respuesta clara, está muy presente en la filosofía Montessori y en la educación sensorial del oído; si le interesa este enfoque, nuestra página sobre el método Montessori explica sus principios.

Cómo presentárselo al niño

Siéntese frente a él y muéstrele el gesto muy despacio: sujetar, girar una vez, parar y escuchar. Después déjele el tamborcillo sin decir nada más. Los niños aprenden mejor imitando que escuchando explicaciones, y repetirán el movimiento hasta conseguir el mismo sonido.

Cuando domine el giro, proponga juegos musicales para niños muy sencillos:

  • girar solo mientras suena la música y parar en cuanto se detiene;
  • alternar giros lentos y rápidos al ritmo de una canción;
  • jugar al eco: usted hace sonar tres golpes y él intenta repetirlos.

Un error habitual es agitarlo con fuerza en todas direcciones. El sonido sale mejor con giros cortos y regulares: si el niño lo sacude sin control, enséñele de nuevo el gesto lento. Recuerde también que contiene piezas pequeñas, así que es preferible que juegue en presencia de un adulto.

Con la edad, y cómo cuidarlo

A partir de los 3 años, el niño empieza explorando el sonido por el gusto de oírlo. Hacia los 4 años ya suele acompañar una canción con un ritmo regular, y por eso este instrumento encaja bien entre los juguetes para niños de 4 años. Más adelante puede usarlo en juegos infantiles de grupo, por ejemplo para marcar el cambio de turno o el final de una ronda.

Para cuidar la madera y la piel natural, límpielo con un paño seco, sin mojarlo, y guárdelo lejos del sol directo y de los radiadores. No tire de los cordones: están hechos para moverse libremente al girar.

Si reúne varios instrumentos en una cesta, el tamborcillo aporta un sonido que no se parece al de las maracas ni al de las castañuelas. Ofrecer pocos instrumentos a la vez, dos o tres, ayuda al niño a escuchar mejor la diferencia entre ellos y a elegir el que quiere tocar.

Cómo elegir entre sonajero, pandereta y tambor

El sonajero musical es el más pequeño de nuestros instrumentos de percusión para niños: se toca con una sola mano y un solo gesto, el giro. La pandereta multicolor se agita y se golpea con la palma, y el tambor de madera con baquetas pide usar los dos brazos. Si el niño todavía prefiere objetos que quepan en la mano, empiece por este; si ya quiere golpear con fuerza, el tambor será un buen siguiente paso.

Como ocurre con otros instrumentos para niños, conviene combinarlo con instrumentos de sonido distinto: en nuestra sección de instrumentos musicales infantiles encontrará castañuelas, maracas o un güiro, y en la categoría de instrumentos musicales para niños otros juguetes sonoros. Para regalos de la misma edad, eche un vistazo a nuestra selección de juguetes para niños de 3 años.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un sonajero tambor y cómo se toca?

Es un pequeño tambor de dos caras con cordones a los lados. Al girarlo con la muñeca, los cordones golpean las caras y producen un sonido rítmico.

¿A partir de qué edad se puede usar?

A partir de 3 años, porque contiene piezas pequeñas.

¿Qué ejercita un niño con un tambor giratorio?

Ejercita la soltura de la muñeca y los dedos, la relación entre movimiento y sonido y el seguimiento visual. También le ayuda a mantener un ritmo.

¿Qué diferencia hay entre el modelo arcoíris y el beige?

El color: el arcoíris tiene tonos vivos y el beige un aspecto más sobrio. Elija según los gustos del niño o el resto de sus juguetes.

Características

  • Edad: a partir de 3 años
  • Materiales: madera y piel natural
  • Colores: arcoíris o beige
  • Diámetro: 10 cm
  • Peso: 0,1 kg
  • Garantía de 2 años en todos los productos

Advertencia: piezas pequeñas.