Marie - Helene H.
Très beau jouet
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Ver los 600+ juguetes del catálogo →Este reloj para aprender la hora cabe en la mano de un niño: mide 11 cm y sus dos agujas, roja y azul, avanzan juntas al girar la rueda trasera. Un reloj infantil para aprender la hora que convierte el tiempo en algo que se gira, se mira y se nombra.
Ref. : REFW090203
El niño sostiene el reloj con una mano y, con la otra, gira la rueda que hay en la parte trasera. Las dos agujas avanzan a la vez: la azul recorre la esfera mientras la roja pasa lentamente de un número al siguiente. Se detiene, mira y dice en voz alta lo que ve: «es la hora del desayuno». Con este reloj para aprender la hora, el tiempo deja de ser una palabra que usan los mayores y se convierte en algo que se puede mover con los dedos.
Como el mecanismo mantiene las agujas sincronizadas, lo que aparece en la esfera siempre corresponde a una hora real. Si el niño coloca la aguja azul en la media, la roja queda entre dos números, igual que en el reloj de la cocina. Esa coherencia le permite comparar, dudar y volver a mirar sin que nadie tenga que corregirle cada vez.
Mide 11 cm de diámetro y pesa 56 g, así que entra en una mochila o en el bolso. Puede acompañar al niño a casa de los abuelos, al coche o a una sala de espera, donde cualquier momento sirve para preguntar «¿qué hora es ahora?» y encontrar la respuesta en la esfera.
La esfera está en relieve y lleva marcados los trazos de cada minuto y los números de las horas del 1 al 24. La aguja de las horas es roja y la de los minutos, azul. Este código de color separa las dos lecturas: primero el niño se fija solo en la roja para decir la hora en punto y después añade la azul para contar los minutos. Aislar una sola dificultad cada vez es uno de los principios del método Montessori, y este reloj lo pone en práctica de una forma muy sencilla.
Los trazos de los minutos permiten contar de cinco en cinco o de uno en uno, y los números del 1 al 24 ayudan a entender que un día tiene 24 horas y que una hora tiene 60 minutos. Poco a poco, el niño relaciona la posición de las agujas con momentos concretos: el desayuno por la mañana, la comida, la vuelta del colegio, la hora del baño.
También ejercita algo más difícil de ver: la diferencia entre un momento y una duración. «Es la hora de merendar» no es lo mismo que «falta un rato para ir al parque». Con la rueda trasera, el niño puede sumar tiempo a una hora de partida y observar cuánto ha avanzado la aguja azul. Antes de aprender a leer la hora del reloj de la pared, ha tenido muchas veces entre las manos un reloj de agujas para aprender la hora que responde a cada uno de sus gestos.
Empiece por nombrar las piezas: «esta es la aguja de las horas, esta es la de los minutos», y deje que el niño las señale. Después coloque usted una hora en punto y pídale que la lea. Cuando lo haga sin dudar, cambie los papeles: usted dice una hora y él la coloca girando la rueda.
Un error frecuente es querer enseñar las medias y los cuartos desde el primer día. Es más eficaz quedarse en las horas en punto hasta que la aguja roja no tenga secretos, y solo entonces introducir «y media», «y cuarto» y «menos cuarto». Si se pregunta cómo aprender la hora en el reloj sin agobiar al niño, la respuesta suele ser esta: pocas horas, muchas veces y siempre unidas a lo que hace cada día.
Los ejercicios para aprender la hora del reloj que mejor funcionan parten de la vida diaria. Deje el reloj junto a la rutina de la tarde y marque con él la hora del baño o de la cena; al llegar ese momento, el niño compara su reloj con el de casa. Otra variante es leer la misma hora de varias maneras: «las cinco y media», «las diecisiete treinta», «media hora después de las cinco». Así descubre que la posición de las agujas no cambia, pero sí la forma de decirla.
Si el niño se fija más en la aguja azul porque se mueve más deprisa, no lo corrija enseguida. Pídale que gire hasta que la roja llegue al número siguiente y que cuente cuántas vueltas ha dado la azul. Ese descubrimiento vale más que cualquier explicación.
A partir de 3 años, el interés está en girar la rueda, ver moverse las agujas y reconocer algunos números. Más adelante llega la lectura de las horas en punto, después los minutos y, por último, los cálculos de duración: «si empezamos ahora y jugamos media hora, ¿a qué hora terminamos?». El mismo objeto sirve para cada etapa porque la dificultad la marca la pregunta del adulto, no el reloj. Aprender la hora en un reloj tan pequeño tiene además una ventaja: el niño lo lleva consigo y practica en cualquier rato libre.
Está fabricado en Alemania con RE-Plastic®, un plástico 100 % reciclado posconsumo que puede volver a reciclarse. Para limpiarlo basta un paño ligeramente húmedo; después, conviene secarlo antes de volver a girar la rueda.
Entre los relojes para aprender la hora de la tienda, este es el modelo de bolsillo, de plástico reciclado y con las agujas unidas por un mecanismo. Para un reloj de madera en dos tamaños, el reloj de aprendizaje rojo y azul es otra opción; si prefiere un juego con fichas que combine la hora analógica y la digital, la caja reloj está pensada para niños a partir de 5 años. Todos los modelos están reunidos en la sección aprender la hora.
Para quien quiere un reloj para aprender a ver la hora que se use a diario, el formato pequeño tiene una ventaja clara: siempre está a mano. Como material didáctico, además, no hace nada por sí solo; todo lo que pasa en la esfera lo provoca el niño al girar la rueda, y eso le obliga a pensar antes de mover. Aprender la hora con un reloj de agujas también le prepara para los relojes de pared del colegio. Si está reuniendo juguetes para niños de 3 años que acompañen sus primeras preguntas sobre el tiempo, este reloj ocupa poco sitio y dura varias etapas. En la pedagogía Montessori se prefiere este tipo de objeto concreto, que el niño manipula, a una explicación hablada.
A partir de 3 años. A esa edad el niño gira la rueda y reconoce números; la lectura de horas y minutos llega después, a su ritmo.
La roja marca las horas y la azul, los minutos. El color ayuda al niño a no confundirlas y a leer primero la hora y luego los minutos.
No, están sincronizadas. Se ajustan con el mecanismo de la parte trasera, de modo que al girar los minutos la aguja de las horas avanza con ellos.
De RE-Plastic®, un plástico 100 % reciclado posconsumo y reciclable, fabricado en Alemania.
Advertencia: peligro de asfixia, contiene piezas pequeñas. No adecuado para niños menores de 3 años.
Información legal obligatoria relativa a la seguridad de los juguetes:
ø 11 cm
56 g
3+
Materiales Controlados & Seguros
Certificado CE y EN 71, pinturas y ceras al agua no tóxicas
Nuevo (Embalaje original)
Limpiar con un paño suave ligeramente humedecido con agua limpia.
Conservar en un entorno seco a temperatura ambiente para una durabilidad máxima.
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Très beau jouet
Beau jouet mais la tête du clown rentre entièrement dans la bouche de mon petit fils (12mois) …. Ce qui ne me rassure pas !
Envoi rapide, produits conformes à la description.
Rapide, efficace et jeux top!
Astucieux ! Compris l'heure en un rien de temps, la mémoire a fait le reste. Ludique +++
Génial !
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