Muriel D.
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Ver los 600+ juguetes del catálogo →Entre los juegos de tablas de multiplicar, este tablero de madera de colores pide algo más que recitar: el niño calcula un resultado, coge la pieza que le corresponde y la coloca en su casilla. Es de esos juegos para aprender las tablas de multiplicar en los que la tabla se construye ante sus ojos.
Ref. : REFL11163
Sobre el tablero de 17 cm de lado, cada casilla espera su pieza. El niño elige una multiplicación, calcula el producto, coge la pieza de color que lleva ese número y la coloca en su sitio. Después mira lo que falta: una casilla vacía le dice enseguida qué resultado le queda por encontrar. Fila a fila, las regularidades aparecen solas, y lo que en un cuaderno sería una lista de números se convierte en un objeto que se toca.
A diferencia de muchos juegos de tablas de multiplicar que se resuelven en una hoja, aquí el resultado se queda a la vista: el tablero completo muestra lo aprendido y lo que todavía falta.
¿Cómo se lee una tabla de multiplicar? Se elige un número en la primera fila y otro en la primera columna: el resultado está en su cruce. En el tablero, el niño recorre ese camino con el dedo antes de hacerlo de memoria, y pronto observa que tres por cuatro y cuatro por tres caen en la misma casilla. Esa propiedad, descubierta con la mano, se retiene mejor que una regla dicha en voz alta.
Los colores sirven de referencia: se distinguen de un vistazo las filas ya completas de las que siguen vacías, y el niño encuentra sin esfuerzo la tabla en la que trabajaba la víspera. Rellenar una fila entera lleva unos minutos, lo justo para una sesión corta al volver del colegio. Entre los juegos para practicar las tablas de multiplicar, este pide poco tiempo y deja un resultado visible cada día.
Este paso por la mano resume la pedagogía Montessori aplicada al cálculo: primero se toca, luego se observa y al final se retiene. Empiece por las tablas del 2, del 5 y del 10, las más fáciles de reconocer, y deje que el niño añada una fila nueva al día.
Un error frecuente es corregir en voz alta antes de que el niño mire el tablero. Deje que encuentre él mismo la casilla vacía o la pieza que no encaja en su fila: la tabla ya le indica dónde está el fallo. Cuando una tabla esté dominada, pruebe una variante: retire las piezas de esa fila y pídale que la reconstruya sin mirar las demás.
Entre los juegos para repasar las tablas de multiplicar, este tiene una ventaja clara: al vaciar una fila conocida y volver a llenarla, el niño ve al instante qué resultados salen sin dudar y cuáles le cuestan.
El tablero está pensado a partir de 6 años, cuando las tablas empiezan a aparecer en clase. Al principio, el niño construye cada tabla calculando los resultados uno a uno; más adelante, la rellena de memoria y solo vuelve al cruce de fila y columna cuando duda. Una vez completa, la tabla puede quedarse sobre el escritorio para comprobar un resultado durante los deberes.
Para conservar la madera, límpiela con un paño apenas húmedo y séquela enseguida; no sumerja las piezas en agua.
Entre los juegos matemáticos de multiplicar, conviene comparar lo que pide cada uno al niño. Un ábaco o una caja de sumas y restas trabajan otras operaciones; este juego de madera para las tablas de multiplicar se centra solo en la multiplicación y muestra la tabla entera de una vez. En la sección de juegos de matemáticas encontrará esos otros materiales, y en la de material Montessori, los que siguen el mismo principio de manipular antes de memorizar, como lo describe el método Montessori.
Tenga en cuenta que el signo de multiplicar está marcado con un punto en las piezas y no con un aspa. Si en clase usan el aspa, basta con explicar al niño que los dos signos significan lo mismo. Para un niño que acaba de cumplir seis, puede completarse con otros juguetes para niños de 6 años centrados en los números.
A partir de 6 años, la edad en la que las tablas llegan al colegio. Por sus piezas pequeñas, no es apto para menores de 3 años.
Se elige un número en la primera fila y otro en la primera columna. El resultado está en la casilla donde se cruzan.
Por las del 2, del 5 y del 10, cuyas regularidades se ven enseguida. Después, una fila nueva al día es suficiente.
El punto es otra forma de escribir la multiplicación: tres por cuatro significa lo mismo con un punto que con un aspa.
Advertencia: no apto para niños menores de 3 años. Piezas pequeñas. Peligro de asfixia. Conserve estas indicaciones.
Información legal obligatoria relativa a la seguridad de los juguetes:
17 x 17 x 2 cm
0.261 kg
6+
Madera Natural Duradera
Certificado CE y EN 71, pinturas y ceras al agua no tóxicas
Nuevo (Embalaje original)
Limpiar con un paño suave ligeramente humedecido con agua tibia. Nunca sumergir en agua ni usar detergentes agresivos.
Para conservar el brillo de la madera natural con los años, aplicar una gota de aceite vegetal o cera de abeja 1 vez al año.
Comentarios auténticos de familias que han pedido este material de madera.
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