Juguetes de madera natural y acabados seguros sin disolventes
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Cubo Montessori de actividades de madera Safari

Cubo Montessori de madera decorado con animales de la sabana, con cinco caras de juego: circuitos de motricidad, formas para encajar, laberinto deslizante, engranajes y ventanas giratorias. Compacto, con bordes redondeados y una tapa que se guarda dentro del cubo. A partir de 1 año.

66,99 €
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Un safari en cinco caras

El niño mete una forma en su hueco, empuja una pieza a lo largo del laberinto, abate una ventana para ver qué hay detrás y gira un engranaje con toda la mano. Cinco caras, cinco maneras de usar las manos, y alrededor, los animales de la sabana que acompañan el juego. Este cubo Montessori de madera reúne todo eso en un formato compacto de 20 x 20 x 38 cm.

  • Circuitos de motricidad en la tapa superior.
  • Juego de formas para introducir cada pieza en su abertura.
  • Laberinto deslizante para guiar las piezas por las ranuras.
  • Engranajes que giran unos con otros.
  • Ventanas giratorias que se abren y se cierran.

Los bordes son redondeados, agradables al tacto y adecuados para las manos de un niño pequeño. La decoración de animales de la sabana invita a nombrarlos mientras juega y convierte el cubo en un elemento más de la habitación infantil.

Lo que ejercita cada gesto

Introducir, empujar, abatir, girar, deslizar: cada cara pide un movimiento distinto y lo repite hasta que sale solo. Son actividades de motricidad fina muy concretas, en las que la mano aprende a seguir lo que miran los ojos. Esa coordinación ojo-mano y la percepción visual se entrenan, por ejemplo, cuando el niño localiza la abertura que corresponde a una forma y la gira hasta que entra.

El juego de formas también enseña a reconocer formas y colores, y los engranajes muestran que mover una rueda hace girar otra. La destreza llega con la repetición: al principio el niño empuja con toda la palma, después usa dos o tres dedos. Cada actividad con motricidad fina tiene así un resultado visible, que le anima a continuar.

La pedagogía Montessori propone un material concreto, en el que cada actividad se ofrece por separado y el niño comprueba él mismo si lo ha conseguido. En este cubo, cada cara aísla un ejercicio y la forma que no entra le indica que debe probar de otra manera. Puede leer más sobre este principio en la página del método Montessori.

Consejo de uso: los animales como hilo del juego

Presente primero una sola cara del cubo Montessori, con el gesto lento y pocas palabras. Cuando el niño la domine, gire el cubo hacia la siguiente. Los animales de la sabana dan un hilo a la sesión: pregúntele dónde está un animal, nómbrelo cuando lo señale y, más adelante, déjele inventar una pequeña historia mientras desliza las piezas del laberinto. Este juego de imaginación alarga la atención sin añadir más objetos.

Un error frecuente es ayudar demasiado pronto con las formas. Si una pieza no entra, espere unos segundos: girarla y volver a probar es justo el ejercicio. Si el niño se frustra, señale la abertura correcta, pero deje que sea él quien la introduzca.

De 1 a 3 años, y cómo guardarlo

Hacia el año, el niño empieza por las ventanas y los engranajes, que responden enseguida. Entre los 18 meses y los 2 años, el juego de formas y el laberinto piden más precisión. Hacia los 3 años, el mismo cubo Montessori sirve para nombrar colores, formas y animales, y para contar lo que pasa en la sabana. Para un cubo de actividades para bebé de 1 año, la altura de juego de 20 cm resulta cómoda cuando el niño está sentado en el suelo.

La tapa con los circuitos de motricidad se puede guardar del revés dentro del cubo para ganar espacio cuando se recoge la habitación. Para el cuidado de la madera, pase un paño seco o ligeramente húmedo y evite empaparla o dejarla junto a una fuente de calor.

Cómo elegir: compacto o XL

Con 1,95 kg y 20 x 20 x 38 cm, el Safari es un cubo de actividades Montessori fácil de mover de una habitación a otra. Los modelos XL de la familia, más grandes y pesados, añaden superficies y pueden servir de asiento o mesita, pero ocupan bastante más. Si su espacio es reducido o quiere un primer cubo Montessori, este formato es el más sencillo. Puede comparar todos los modelos en la sección de cubos de actividades, o ver otros objetos para la mano en el material Montessori y en los ábacos y circuitos de motricidad.

Frente a otras actividades de bebé que se guardan en una caja y hay que preparar, el cubo está siempre listo: el niño se acerca, elige una cara y empieza. Si quiere completar con más juegos de psicomotricidad, combine el cubo con objetos que pidan otros gestos, como apilar o enhebrar, y alterne los dos en la estantería.

Para trabajar la psicomotricidad fina sin renunciar al movimiento, el cubo invita a cambiar de postura: el niño se sienta delante de una cara, se pone de rodillas para alcanzar la tapa y rodea el cubo para llegar a la siguiente. Así se mezclan motricidad fina y gruesa en el mismo juego.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad se puede usar este cubo?

A partir de 1 año. Los más pequeños empiezan por las ventanas y los engranajes; las formas y el laberinto ganan interés a partir de los 18 meses.

¿Qué actividades tiene el cubo Safari?

Cinco caras de juego: circuitos de motricidad en la tapa, un juego de formas, un laberinto deslizante, engranajes y ventanas giratorias.

¿Qué aprende un niño pequeño con un cubo de actividades?

Afina la motricidad fina y la coordinación ojo-mano, reconoce formas y colores y comprende relaciones de causa y efecto, como el engranaje que mueve a otro. Con la decoración, además, aprende los nombres de los animales de la sabana.

¿Cómo se guarda el cubo ocupando poco espacio?

La tapa con los circuitos de motricidad se coloca del revés dentro del cubo, de modo que el conjunto queda más recogido.

Características

  • Edad: a partir de 1 año
  • Medidas: 20 x 20 x 38 cm; altura de juego: 20 cm
  • Peso: 1,95 kg
  • Material: madera, bordes redondeados
  • Cinco caras de juego: circuitos de motricidad, formas, laberinto deslizante, engranajes y ventanas giratorias
  • Decoración de animales de la sabana
  • Garantía de 2 años
Mismo rango de edad (1-3 años)

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