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Caja de sonidos Montessori para la memoria auditiva

Esta caja de sonidos Montessori convierte el clásico juego de memoria en un ejercicio para el oído: aquí no se buscan dibujos, se buscan sonidos. Su hijo escucha cada cilindro, recuerda dónde estaba cada ruido y forma las parejas, a partir de 4 años.

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Escuchar con toda la atención

Su hijo coge un cilindro, lo acerca a la oreja y lo hace sonar. Se queda quieto un momento, como si guardara el ruido en algún sitio. Luego prueba otro, y otro más, hasta que uno le resulta conocido: lo deja junto al primero y sonríe. Acaba de formar una pareja sin ver nada, solo con el oído.

Los cilindros se parecen por fuera, así que la vista no da ninguna pista. Esa es la gracia de esta caja de sonidos Montessori: obliga a escuchar de verdad, a comparar un sonido con el recuerdo de otro y a decidir.

Lo que entrena el oído

Reconocer dos sonidos iguales entre varios parecidos afina la discriminación auditiva. Recordar en qué cilindro estaba cada uno ejercita la memoria auditiva, la misma que se usa para retener una canción, una palabra nueva o una instrucción. Al describir lo que oye, el niño encuentra además palabras nuevas: fuerte, suave, seco, como lluvia, como arena.

Se trata del principio del sentido aislado que propone el método Montessori: se deja trabajar a un solo sentido, sin distracciones, para que se afine. Por eso esta caja de sonidos tiene su sitio entre el material sensorial, junto a los ejercicios del tacto, del peso o de la vista, y se usa mejor en un rincón tranquilo de la casa.

También pide calma y concentración: para oír bien hay que estar en silencio, y muchos niños descubren con este juego el placer de escuchar.

Cómo presentar la caja de sonidos

La primera vez, elija pocas parejas y hágalas sonar usted, despacio, una junto a la otra. Después dé un cilindro a su hijo y pídale que encuentre el que suena igual. No adelante la respuesta: si se equivoca, basta con volver a escuchar los dos y comparar.

Un error habitual es presentar todos los cilindros a la vez: el oído se cansa antes que la vista. Cuando el niño empareje sin dudar, pase al juego de memoria por turnos: los cilindros se colocan en la mesa, cada jugador hace sonar dos y se queda la pareja si coinciden. Como variante, pídale que cierre los ojos mientras usted cambia los cilindros de sitio.

A partir de 4 años, y para toda la familia

A los 4 años el reto está en encontrar las parejas con la ayuda de un adulto. Más adelante el niño juega solo, ordena los cilindros a su manera o desafía a sus hermanos, porque la memoria auditiva de un adulto no siempre gana. El juego se adapta igual de bien a un niño solo que a varios jugadores.

También funciona bien en un momento de calma, antes de dormir o después de una tarde movida: unos minutos de escucha ayudan a bajar el ritmo. Y si un día el niño prefiere inventar sus propias reglas, déjele: clasificar los sonidos del más suave al más fuerte también es un buen ejercicio.

Guarde los cilindros en su caja después de cada partida y límpielos con un paño seco; evite el agua.

Cómo elegir entre los juegos sensoriales

Los juegos de memoria más conocidos se basan en imágenes. Este se basa solo en el oído, y completa muy bien los juguetes sensoriales del tacto o de la vista. Si a su hijo le atraen los ruidos y la música, puede ser el paso previo a los instrumentos musicales para niños: primero aprende a escuchar, luego a producir sonidos.

Entre los juegos educativos y los juegos didácticos para estas edades, pocos trabajan el oído de forma tan directa. Es un regalo para niña de 4 años, o para su hermano, que se juega en silencio y en compañía, y que suele sorprender a los adultos la primera vez que lo prueban.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se juega a la memoria auditiva con la caja de sonidos?

Se hace sonar un cilindro, se recuerda su sonido y se elige, entre los demás, el que suena igual. En el juego por turnos, cada jugador prueba dos cilindros y se queda la pareja si coinciden.

¿A partir de qué edad se puede usar?

A partir de 4 años. Contiene piezas pequeñas y no es apto para niños menores de 3 años.

¿Qué aprende un niño con un juego de memoria de sonidos?

Aprende a distinguir sonidos parecidos, a recordarlos y a concentrarse. También gana vocabulario para describir lo que oye.

Características

  • Juego de memoria auditiva con cilindros de sonido
  • Medidas: 5 cm x Ø 4 cm
  • Peso: 520 g
  • Edad: a partir de 4 años
  • Garantía de 2 años en todos los productos

Advertencia: piezas pequeñas. Peligro de asfixia. Conserve estas indicaciones. No dar a niños menores de 3 años.

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